Nuestros relatos
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AzdeliLidot capítulo 25
Capítulo 25 Al norte, la Primera Guardia sobrevolaba la costa, con el fin de supervisar la llegada de los lanceros del mar. Híz se reuniría con ellos pronto. La breve reunión en la tienda del duende maestre había terminado, y se encontraba de regreso acompañada por Loum y su hermano. —¡Parad! —gritó Loum, que…
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Cómo dibujar la ira
Antes de abrir la lámina, incluso antes de actuar el cajón don de guardo con reveló mis lápices de expresar me pregunto cómo podría dibujarte la ira. ¿Un nubarrón de nubes grises? Podría ser una tarde otoño cualquiera… ¿Un manchurrón de tinta? Bien podría ser la lámina de un novicio aprendiz en el arte. ¿Un…
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ÁzdeliLidot – capítulo 24
El sonido de las botas de las patrullas inundaba la galería de palacio con su eco, mientras Zatex y Merhug corrían para despistar a los soldados. —Cogedlos —ordenó el consejero Zerdeg—. Rápido, se escapan, ustedes cuatro conmigo. A los pocos minutos, el consejero llegaba a las cocinas, bañado en su propio sudor, que le resbalaba…
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Eran otros tiempos…
Una bendita locura se adentró en el piso. Pinturillas, traje de flamenca, abanicos y un sinfín de fiambreras con la especialidad de la casa, rondaban cerca. Lole daba mil vueltas, la cabeza iba a mil. ¿No se me olvida nada? Pregunta que resonaba en su cabeza, una y otra vez, eran tantas cosas, seguro que…
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Oda al hombre. Cuentos de un Mundo Despierto
Recuerdo las noches aladas en las que quisiste advertirme sobre las huellas de tus pasos, por este tiempo, en que el tiempo anduvo hacia arriba y hacia abajo. Las estaciones de gises y rosadas pinturas que nos unieron a ti y a mí. Prometía comprenderte siempre que aparecías, pero mi tiempo era distinto al de otros niños. No en vano, no he crecido, porque no crezco en cuerpo…
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ÁzdeliLidot – capítulo 23
El día comenzó con una notable liberación en la fortaleza Amatista. —¡Se lo dije! —exclamó riendo mientras se alejaba de su carcelero—, mi señor me liberaría —manifestaba Dameiza, sujetándole la mirada de desprecio e increpando con su bastón. Poco después, Ser Blazéri Onnei y ella pasaban ante los centinelas sin prestarles más atención de la…





