Para comenzar mi serie de trovas cortas, en este mi estreno como juglar de la tribu, voy a contaros las conversaciones de un frutero con su clientela de un pequeño mercado sito en la zona sur de esta nuestra ciudad.
Hasta el mismo se dirigió un miembro de la tribu, por encargo de su dama, ya que la misma padecía de un atranque en la tripa.
Después de una noche de idas y venidas al servicio, no pudo evacuar el peso soportado, por lo que indicó a su amado la compra de unas frutas, las cuales le facilitarían después de su ingesta la solución deseada.