Ya sabéis que lo de esta Tribu empieza a ser enfermizo… nunca dejamos la maquinaria parada y sin esas gotas de aceite necesarias para que ningún engranaje chirrie…
Y para ello, como el azahar en Cuaresma, dos nuevas lunas. Os hablaré, por aquello de la cortesía, de una de las debilidades de los miembros de esta Tribu. Se presenta ante ustedes Valkana.