Paseo cuando cae la tarde sin ganas de volar y mis raquíticas patitas se mojan con el vaivén de las olas que dulcemente mueren en la orilla. Ahí estoy yo, presa de la calma contemplando el pasar de los días:
En la orilla
Paseo cuando cae la tarde sin ganas de volar y mis raquíticas patitas se mojan con el vaivén de las olas que dulcemente mueren en la orilla. Ahí estoy yo,…
Comentarios
Una respuesta
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Pensando en que contarle a su señora cuando llegue a casa, en sus problemas del día a día o simplemente harto de tanta velocidad y ritmo… mirando al frente con orgullo dejándose llevar.

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