
Desde hace 13 años que llevamos en la blogosfera, la crónica de los FC Barcelona-Sevilla FC siempre es la misma: unas veces nos meten tres, otras cuatro e incluso cinco como en esta jornada. Lo demás ya está escrito…
Da igual que el estado sea el Camp Nou, Montjuic o Las Ramblas, el Sevilla no compite y es un complejo que hay que trabajar porque es sonrojante que salgamos derrotados antes de tiempo. Cierto es también que ninguno de aquellos grandes Sevillas del pasado lo han hecho y éste que es una broma, pues no va a ser menos.
Un inicio de partido con una clarísima ocasión de Lukebakio que manda lejos del palo del guardameta culé cuando parecía más fácil meterla parecía presagiar que al menos, plantaríamos cara. Un penalti de los que se pitan en Barcelona y Madrid, única y exclusivamente, nos hace “perder la cabeza”, como afirmaba Gudelj en la entrevista post partido, y de ahí a la manita solo hay un paso…
Además, por si fuera poco el vergonzoso resultado, súmale la lesión muscular de Ejuke que seguro se va a perder más de un mes y la enésima recaída de Suso. La única noticia buena del encuentro es la salida de Idumbo, joven extremo belga del filial, fichado procedente del Ajax que ha salido unos minutos y ha metido un gran gol, partiendo de banda izquierda. Anotó el 4-1 y después, el Barça tendió la mano y nos dejó una manita para meditar un poco.
Poco o nada más que añadir porque esta crónica ya la hemos escrito antes.
