Microrrelatos de la persiana

Había tan de sobra sueño y felicidad viviendo entre esas paredes, que a rayitos de luz se escapó a pesar de los obstáculos. En las calles hacían más falta. Rocío…

Había tan de sobra sueño y felicidad viviendo entre esas paredes, que a rayitos de luz se escapó a pesar de los obstáculos. En las calles hacían más falta.

Rocío C. Gómez I


Sus arriates a los que cantaba,
bañaba la luz la estancia,
la costura que se mimaba,
soñaba la felicidad,
de recuerdos su ventana que añoraba.

Rocío C. Gómez II


Desvencijada y rota, hecha añicos pero con la fortaleza del hierro forjado a golpes. Entrará el viento y el sol, la lluvia también hará alguna visita. Pero tú jamás volverás a pisarme.

Mayte Valverde


No te enrollas ná…! Más que una persiana…

Juanma García I


La vida… todo sube, todo baja pero el desgaste permanece hasta tal punto que nada vuelve a ser lo mismo. Y si no, que se lo digan a la persiana…

Juanma García II


El abandono personal y social, arrugas en la cara, huesos fuera de sí -¡maldita artrosis!-, noches de frío y dolores, tardes de sol. Deterioro hasta en el corazón.

El Mendigo I


No se rían, antes se enrollaba tela pero todos lo entendíamos. Ahora… ahora es solo una pobre persiana abandonada a su suerte.

El Mendigo II


Tantas personas en la calle que no quieren estar, tantas viviendas abandonadas por convertir en hogar. Malditos políticos, maldita y bendita vida.

El Mendigo III


¡Persianas! Por fuera polvo y barrotes
que manchan y protegen tu exterior.

¡Persianas! Por dentro sombra y cristales
para dar cobijo y ver tu interior.

Que tendrán ellas que hasta los balcones
le ponen macetas llenas de flores
{en su honor.

Ángel Salgado I


¡Vivan las persianas! ¡Digo, las contraventanas!

Ángel Salgado II


Hay días que mejor quedarse acostado con las persianas echadas…

Ángel Salgado III

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