
I
La madre apretó el marco de la cuna y entendió que su última oblación al destino era soltar el recuerdo.
II
Cincuenta años custodiando el faro terminaban allí. Era una oblación de vida a un mar que le había quitado todo, excepto la luz.
Manuela Sánchez
Ante tu mirada me pierdo,
te entrego todo lo que tengo.
Queriendo guardar este recuerdo,
para sonreír en este futuro incierto.
Ángel Salgado I
Sucede que me canso de ser hombre,
y que si llaman a la puerta vez,
quisiera que mi voz fuera tan fuerte
y dejar de lado la vereda de la puerta de atrás.
De acero soy de la cabeza a los pies
y hoy me he levantado de la cama,
tras salir, beber, el rollo de siempre.
Y es que la realidad, que necesito
está echándose carreras,
aunque nosotras no las vemos,
si te vas, me quedo en esta calle sin salida,
sabiendo que tengo una estrellita pequeñita,
que me suspira acompasadamente
«hasta siempre, siempre, siempre…»
Ángel Salgado II
De allí, poco. De aquí, juntos, todo.
No me hables del paraíso, que prefiero sufrir solo en el infierno, soñando que estaré contigo.
Ángel Salgado III
I
A veces es prestar un libro sabiendo que no volverá. Lo entregas igual, con fe absurda. Amar, al fin y al cabo, también tiene algo de ofrenda mal calculada.
II
La oblación fue mirarte y quedarme. Ofrecer el miedo, el orgullo y la calma a partes iguales. Amar así no empobrece: ensancha. Porque quien se entrega por amor no se pierde, se multiplica.
III
Nuestra ceremonia no es sacrificio heredado, es decisión consciente. Damos cuando queremos, como queremos y a quien nos respeta. Ofrecerse no es deber: es poder. Y el poder, cuando es libre, también es una forma de amor propio.
Anita
Unas manos angelicales tomaron el vino y el pan, cual oblación. Atentas miradas acechaban con cierto temor su dudoso caminar hacia el altar. Algo que finalmente llegó a buen término, a pesar de las consideradas alertas.
Patricia Delgado
El Pascual iba diciendo: ¡Qué burro el cura! ¡Ha pedido una ablación para la Virgen! Durante unos días el pueblo fue un hervidero de cotilleos. El domingo salieron de dudas cuando vieron una caja de limosna que pedía una oblación para el manto de la Purísima. Eso sería otra cosa.
Calila




