microcuento
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Microrrelatos de la lagartija
Pequeña, camuflada con el azulejo, una salamanquesa avanzaba cabeza abajo bien pegada a la pared. Allí se quedó durante dos horas tomando el sol, mientras Rosa le hacía fotos. Le fascinaban esos bichos de sangre fría. A la semana siguiente apareció con una igual tatuada bajando por su espalda. Arancha Naranjo Merlín se alzaba sobre…
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Doliente
Doliente: dolor grande de diente. Ángel Salgado I Una simple mirada a tu alrededor basta para darte cuenta de que nada ha ido a mejor. Ángel Salgado II Echarte de menos duelemás de lo esperado.Tu recuerdo aún duermeen mi corazón quemado. Ángel Salgado III Prefiero lo doliente a tu actitud pasiva e indolente. Ángel Salgado…
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Microrrelatos del candil
Hoy ha amanecido gris. Acerca el candil a la mesa porque quiere tener luz suficiente para examinar el sobre que ha recibido con unas semillas nuevas. Según explican las instrucciones son de unas plantas carnívoras. Las colocará en un rincón, algo escondido. No quiere confesarlo, pero le dan miedo. Arancha Naranjo Su poquito de hojas…
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Microrrelatos de la cabeza perdida
INadie entendía cómo perdió la cabeza, pero tampoco lo ayudaron a deshacerse de su viajehacia la locura. IITanto jugaron con ella que la destrozaron. Pocos sabían realmente lo que pasó, pero puso laespalda recta, frente en alto y a seguir con la vida sabiendo a dónde no volver. IIICabeza perdida, mente dispersa. No importa donde…
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Paparrucha
En un pequeño pueblo, había un rumor de que un tesoro escondido yacía bajola antigua casona abandonada.Todos hablaban de ello, pero nadie se atrevía a investigar.Hasta que un valiente aventurero decidió adentrarse en la casona. Despuésde horas de exploración, solo encontró polvo y telarañas. El rumor resultóser una paparrucha, pero Pedro descubrió algo más valioso:…
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Microrrelatos de los 5€
Un oscuro y sombrío callejón se extendía frente a mí mientras caminaba por la ciudad. Mi mirada se posó en un billete de 5 euros roto y desgastado que yacía abandonado en el suelo. Me incliné para recogerlo, pero algo me detuvo. Una inquietante sensación de peligro se apoderó de mí. ¿Quién dejaría un billete…





