Se presentaba el Guardián del Coliseo Nervionense a la Batalla sin el apoyo de los suyos. Graderío vacío, y los presentes, mudos, aburridos y resignados, pocos más.
En el otro lado del campo, un once muy equilibrado, rápido en la contra y exquisito toque gracias a Moutinho. Ese medio pequeñín, que juega que es un primor, una defensa rápida y siempre bien colocada y sin desconciertos absurdos.
Arranque el choque, y previo al pitido inicial, Monchi en CUATRO se escuda en la manida crisis para justificar la ausencia del pueblo en las gradas. No León, no… no culpes al pueblo por estar aburrido, el equipo es el culpable de ello, la gente ha perdido la fe, el guerrero sevillista, bandera centenaria al aire, se ha convertido en un culto historiador. Se ha creado un monstruo, y ahora quiere sangre. Vamos que queremos Champions y buenos jugadores y no Cáceres fuera de sitio porque es el único lateral derecho que se puede medio considerar futbolista que tenemos en la primera plantilla. Sí, sí, he dicho en la primera plantilla, los de Utrera son otra cosa….esos tienen de todo.
