Ha llegado el momento de la despedida. No hay remedio alguno…
La medicina no llega a tiempo, no hay transplante posible y agonizas…
Mis manos se sienten atadas por no poder resolver el problema; el problema de la vida; de tu vida…
Mucho ha sido lo que me has dado, todo diría yo y mis ojos te ven en las últimas. Mi corazón habla con mi cerebro y le dice que todo es doloroso. Mi cerebro le contesta que la vida tiene ciertas leyes y te ha llegado la hora. [Read more…] about Tu agonía, mi condena