Tribu

  • Gabriela

    Gabriela

    Preparé un café negro intenso en la misma cafetera roja de los últimos años. Lo serví en una de las tazas con el escudo de Rosario Central que guardo dentro de un stand vidriado; me aproximé a la mesa rectangular de madera oscura del comedor y encendí el velador de pié sin tulipa. Me senté…

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  • Macegual

    Macegual

    I Entre los surcos secos del campo, el macegual alzaba su rostro al sol. No tenía más herencia que la tierra endurecida, pero en sus manos germinaba la esperanza que ni los poderosos pudieron sembrar. II Decían “macegual” con desprecio, pero ella lo llevaba como bandera. En su voz, aquella palabra humilde florecía: símbolo de…

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  • Faltas

    Faltas

    —S., si te gusta escribir, escribe. —¿Pero si no es correcto?. —No te preocupes, es normal cometer errores. Tómate tu tiempo para revisar los textos y encontrarás la forma adecuada de compartir tus palabras perfectamente. —En el pasado he escrito cosas que querría volver a retomar. Veamos algo de ello juntos, por favor. —Vale, ¿a ver?. Mira, no escribas con…

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  • Carta a mi miedo de no ser suficiente

    Carta a mi miedo de no ser suficiente

    Hola, miedo. Sé que estás ahí.A veces susurras, otras veces gritas.Te escondes en el perfeccionismo, en la necesidad de controlar, en el “no estoy lista todavía”.Te camuflas de productividad, de exigencia, de comparación. Te he escuchado tantas veces que, por momentos, creí que eras yo. Me dijiste que debía hacer más para valer más.Que si…

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  • Microrrelatos del tronco sonriente

    Microrrelatos del tronco sonriente

    Lo vi, mientras paseaba, Sonreía y me miraba…. Aceleré el paso, girando en la esquina, para evitar su mirada y esa sonrisa que me seguía donde quiera que iba. Volví y lo miré, con su sonrisa aún ahí…. Él lo sabe… Manuela Sánchez Después de pintar los bancos, pintamos unas sonrisas en los árboles del…

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  • Carta para Serena

    Carta para Serena

    Desde el corazón hacia el alma que florece. Querida Serena,Hoy quiero escribirte con la voz suave que mereces. No para exigirte más. No para empujarte ni corregirte. Solo para agradecerte. Gracias, mujer valiente, por no rendirte cuando tu alma se sentía desgastada. Gracias por seguir respirando profundo cuando el pecho parecía una prisión. Gracias por…

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