Batallas

  • Nuestros latidos

    Nuestros latidos

    Cuando lo escuché por primera vez el miedo se apoderó de mí y no latido se disparó hasta el extremo de que mi reloj me avisó del exceso de frecuencia cardiaca.  Cada vez que lo escuchaba se aceleraban los míos entremezclando sentimientos; los miedos, infinitos, y la alegría desbordada se amontonaban, trataban de compensarse buscando…

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  • Cómo robarle tiempo al tiempo

    Cómo robarle tiempo al tiempo

    Hoy aparezco pellizcando sin dolor, arañando alguna lasca, apretando los puños para que no se escape esa penúltima gota de agua. Hoy, porque el hoy es vital ya que el ayer fue imposible y el mañana dios dirá. Hoy es el momento, ahora; sin perder un segundo en encapucharme ni colocarme una media en la…

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  • Sin darnos cuenta

    Sin darnos cuenta

    Y así, sin que la vida te permita un respiro, aunque tampoco lo queramos, llega el 3 de octubre y echas la vista atrás y… ¡un año! Y así, como os cuento, sin darnos cuenta  aunque habiendo disfrutado los 365 días, con todos sus minutos y segundos, la pequeña de la casa, la que llegó…

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  • Vuestro silencio

    Vuestro silencio

    No se oyen voces, la noche quedó callada ahogando los penúltimos ecos nocturnos. ¿Todos duermen? Todos maldiciendo en silencio. Más bien… Las malas digestiones conllevan alguna que otra hora agitado, pesado, muy pesado. No se oye claxon algún, los coches se quedan mudos, como quietos, también callados. Ya ni los perros ladran para recibirte. Parece…

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  • Por el camino marcado

    Por el camino marcado

    Todo iba según lo establecido, por el camino marcado. Un maquinista sin más ritmo que el que le infringía a su caldera. Cada estación, un cigarro; cada comarca, un destino. Mucho humo y pocas nueces… Invierno casi perenne, frío en el alma, manchurrones en su mono, tiznes de carbón en sus mejillas, manos erosionadas por…

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  • En mi realidad

    En mi realidad

    Creía que habitaba en un mundo de plena felicidad; esas cuatro paredes contenían todo mi mundo, todo mi ser. Corazón enladrillado, un muro imposible de saltar, una pared imposible de escalar, una tapia imposible de destrozar. La oscuridad no era tal. Mis ojos se habían adaptado a esa escena donde pensaba que nada me faltaba.…

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