Nos devolvía la visita el Real Unión de Irún, ese histórico venido a menos en el que militan algunos viejos rockeros de nuestro fútbol. Se esperaba una noche plácida en el Ramón Sánchez Pizjuán, y así fue. También había esa ilusión de poder ver a varios canteranos, algunos que ya han llamado con fuerza a la puerta del primer equipo y otros que seguirán sus pasos sin duda alguna.
Saltaba tu/mi/nuestro Sevilla con 6 canteranos (4 de ellos con ficha del filial), seguro que por culpa de la normativa no fueron más. El resto, jugadores que están en la plantilla y que tienen que demostrar que son válidos para este proyecto. La temporada es larga y todos tenemos que aportar nuestra parte y estar preparados en todo momento.
Mientras otros equipos, los grandes tiraban de titulares, de fichajes millonarios para solventar sus eliminatorias, nosotros no. Tu/mi/nuestro Sevilla premiaba a esos chavales, que dirigidos por el gran Ramón Tejada dan clases magistrales de fútbol cada vez que saltan a un campo. Hoy se ha dado la titularidad a Bernardo, central colombiano que de la mano de Ramón siempre ha sacado lo mejor de su fútbol. También Luna se ha reivindicado en la banda izquierda de Nervión, a José Carlos le sobra clase (bueno eso nunca sobra) pero le falta sangre y Rodri…simplemente es Rodrigol.
Y con todo esto y un ambiente algo frío, empezaba la vuelta de los dieciseisavos de final. No había mucha gente en las gradas de Nervión, pero según me cuentan (uno de los míos de verdad 😉 ) no exento de buenos momentos en las “solitarias” gradas de nuestra Bombonera. ¿Cómo es posible que con un estadio “tan vacío” esté tu asiento ocupado? Jajjajja!! Grande.
El partido “empezó” con el gol del Irún, un córner botado desde la esquina de gol norte y fondo, es rematado y tras rozar en Bernardo la pelota se cuela en la meta de Javi Varas. El gol lo mete el mismo que hace dos años eliminó al polvo de estrellas, pero esto es Sevilla…
Y alguno se preguntará, ¿Qué hace el Sevilla defendiendo en la primera parte en Gol Norte?, ¡eso es la ruina! me decían a mí de pequeño, cuando mi madre me dejaba cerca del Flamingo y me recogían allí “los Antonios”. Y para mí siempre fue así, así lo “mamé” y así será. Pues resulta que a Manzano le gusta que sea así, y ahora tendré que cambiar mi fe en que si no hay goles en la primera parte (de los míos por supuesto) tendré que verlos “de lejos” en la segunda. Cosas.
Antes del gol rival, y si Rodri hubiera tenido algo de “maldad” y se hubiera dejado caer, podría haber llegado el primero desde los 11 metros. Pero a estos chavales nuestros, le sobra tanta calidad que no piensan en esas cosas. ¡Qué alegría!
Pero pocos minutos después sí llego el gol, el del empate. Jugada de Rodri por banda derecha, su pase atrás es rematado por Cigarini y la pelota impacta en la mano de un defensa rival. Penalti y gol de Alfaro. Tras el primero, los nuestros se vinieron arriba. Luna subía la banda izquierda como si el 16 llevara a la espalda. Un centro suyo es rematado primero por Rodri, luego por José Carlos y finalmente por Alfaro. Tres “uyy” canteranos en la grada.
El segundo gol se olía en el ambiente. Y llegó, con otra conexión “made in” la Carretera de Utrera. Centro desde la derecha de zurda de José Carlos que Rodri, sólo, remata inapelable de cabeza a la red.
Partido remontado. Y quitando algunos despistes, o faltas de intensidad, partido más que controlado. Sobre todo Konko, que parecía que le daba coraje jugar, se dedicó a perder balones absurdos y a comprometer con sus pases a sus propios compañeros. Quizás desentonó sobre el resto.
Pero ayer era el día de la cantera, seguro que habrá más, y como no el tercer gol también tenía el sello de los “más nuestros”. Saque de esquina botado por José Carlos que remata con contundencia Bernardo, haciendo su debut mucho más bonito. Y así se llegó al descanso con 3-1 y con la sensación de que quizás no hay que salir a buscar fuera lo que ya tenemos dentro.
Sin cambios, volvieron a saltar los nuestros al césped. Y la historia continuó igual, aunque para el cuarto gol apareció un italiano, del que esperamos muchos. Luca recogió un pase de Alfaro en el medio del campo y se plantó al borde del área, desde dónde de zurdazo cruzado machacó el arco rival.
Llegaron los cambios, dos de los “más nuestros” y goleadores, Rodri y Bernardo dejaron su lugar a Negredo y Romaric. Ambos salieron muy enchufados, y entre los dos hicieron una de las mejores jugadas de la noche. Empezó el de Vallecas de tremendo taconazo, continuó Romaric por la banda izquierda. Su centro es prolongado, también de espuela, por Negredo y Alfaro con todo a favor remató mal… tan mal que salió por la banda de preferencia. Una pena.
Todavía quedaba un cambio… el que todos esperábamos. El de ese niño que todos sabemos que pasará a engrosar la larga lista de cracks que ha dado nuestra cantera. Un futbolista diferente, que con tan sólo 18 años ha hecho realidad el sueño de cualquiera de nosotros, debutar con el Sevilla en el Sánchez Pizjuán. Con el 26 a la espalda, recibiendo la alternativa en su casa, con su familia en la grada y sustituyendo a otro canterano grande (Alfaro), debutaba Luis Alberto.
Los dos primeros balones que tocó demostraron su clase. Un balón en profundidad a Acosta, simple pero de mucha categoría. El segundo que tocó, fue el comienzo de la jugada del quinto gol sevillista. Otra vez jugada 100% canterana. Saque de banda desde la izquierda, balón que Luis Alberto con toque sutil de tobillo devuelve a Luna (que grande) y éste agarrado hasta la saciedad la pone al área del Irún. El portero despeja, evitando el remate de Negredo, y aparece José Carlos que de zurda y picado hace el quinto en sevillista.
Cuando el partido tocaba a su fin, Romaric da un balón al Laucha, que tras pasarse todo el partido muy voluntarioso y sin esconderse en ningún momento (que sería lo más sencillo), controla orientado y de tiro raso hace el sexto. Alegría porque Lautaro se lo merece, porque no ha podido tener continuidad por sus lesiones. Y aunque no es canterano, tiene el cariño de la grada como si lo fuera. Son esas sensaciones de la grada de Nervión.
6-1, pero sobre todo un espectáculo poder disfrutar del futuro (aunque pienso que tienen mucho que aportar en el presente) sevillista. Luna ha demostrado que está capacitado, y debería de ser titular o por lo menos alternar con Navarro. Rodri pelea todos los balones, está en el sitio y las mete. Bernardo estuvo serio en defensa y anotó el tercero. José Carlos es un artista, tienes esa cosita que nos gusta tanto, el arte, y esa otra que no gusta mucho, la falta de sangre. Luis Alberto se le vio algo tenso pero dejó varios destellos de su categoría. Y lo mejor, es que hay muchos más. Hugo, Campaña, Salva, Ríos, Jesús Alfaro… y a todos ellos les estamos esperando. J
Como dijo el filósofo griego Demócrito, “Los jóvenes son como las plantas; por los primeros frutos se ve lo que podemos esperar para el porvenir”. Y yo viendo estos “frutos” no tengo ninguna duda que nos espera algo muy grande y hermoso. Como el poder hacer feliz a unos amigos con un simple gesto. ¿Se veía bien el partido no? Gracias por la foto. J
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