Empezábamos la jornada con el recuerdo del repaso que nos dio el equipo de la carretera de Cádiz unas pocas fechas antes.
Unai seguía con su alineación de un delantero y el ambiente no era muy propicio. Pero la grada daba ejemplo de animación y de apoyo al equipo.
Comenzamos apretando como todos los partidos y el Valladolid nos jugaba como nos hizo el Betis el jueves. Conseguíamos llegar, crear, mover la pelota, movilidad de Reyes, Rakitic, Marin, que hoy salía de titular, y Kevin Gameiro.
En una jugada personal de Marko Marin que dribla a varios contrarios se mete en el área rival y provoca penalti que transformaría Ivan Rakitic con un tiro por el centro de la portería. Al equipo se le veía otra actitud, con ganas, con presión, llegábamos, creábamos oportunidades, pero no concretábamos. Sería en el último tramo de la primera mitad cuando Kevin Gameiro encarrilaba el.partido y establecía el 2-0.
Descanso y vamos por el bocata.
Comienza la segunda parte y seguimos con la misma película, controlando, dominando, creando peligro en los espacios que el Valladolid deja y era cuestión de tiempo que el tercero se realizara y de nuevo tras una pena máxima, que la verdad sea dicha no es penalti, transforma el 3-0 de nuevo Kevin Gameiro. Ya el partido finiquitado y el equipo jugando como quería. Y con espacios ya sabemos el peligro que creamos y un cuarto gol de Diogo pone la goleada en el luminoso.
Solo un borrón en el partido, un error de Jose Antonio Reyes que se queda dormido y el Valladolid hace el gol del honor.
A partir de ahí los minutos de la basura donde Cristóforo tuvo que abandonar el terreno de juego esperemos que sin ningún problema.
Y como he estado recordando en Twitter en cada gol, si hoy hemos conseguido meter cuatro goles ante el antepenúltimo de la liga, ¿por qué el jueves no podemos hacerlo contra el último clasificado?
Ahora ya Betis, Betis, Betis…
¡¡¡A por ellos!!!
Entre giros y más giros, el Filósofo deja brillante su ropa, y se le va la olla un rato divagando mientras observa como el tambor de la lavadora no para de generar aceleraciones tangenciales y normales al eje que lo hace girar.




