Nuestros relatos

  • Ha de nacer en Sevilla…

    Ha de nacer en Sevilla…

                  Ante aquella hermosa alfombra de realidad, Gabriel se perdía. Se trataba de blancos lirios, cual pájaros del cielo, así los llamaba el arcángel. En esos instantes hacía su particular recolecta y algo le decía que una buena nueva pasaba de puntillas por esos benditos campos, tan solo tocaría esperar el mensaje de su Dios.…

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  • Una simple paloma

    Una simple paloma

    Cansado de deambular en la oscuridad, hoy me dispongo a contemplar la vida, la luz que da la vida, la luz que da calor. El color, el calor y la vida misma a la luz de una mañana radiante, de temperatura agradable, de gentío abrigado y disperso, de paseos agradables, de adoquines tan errantes como…

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  • AzdeliLidot (cap. 5)

    AzdeliLidot (cap. 5)

    Durante el trayecto por las galerías principales, los hermanos Onnei permanecieron en silencio hasta llegar a la entrada, donde la guardia real abrió las grandes puertas y les brindó la posibilidad de acceder. Ser Neri caminó hacia la derecha del lugar y dejó a su hermano entre los cortesanos. Luego, se dio cuenta de que…

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  • Tu acento

    Tu acento

    Tu acento te delata, y no es que sea yo un experto en lingüística, pero algo del pasado me da licencia para juzgar. Al fin y al cabo, fueron cinco años de relación intensa. Todos saben que te añoro, que una parte de mí sigue viviendo contigo, con la mente puesta en tu manera de…

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  • Y así desperté…

    Y así desperté…

    Muchas horas del reloj visualizadas, casi todas. Sueño fraccionado como si de la cartita del recuadro negro de Hacienda se tratase. Siesta a destiempo, cervezas anteriores por decenas, con efecto de cientos. Un par de copas y un paseo. Cuerpo magullado por el no descanso, ojos que sienten, corazón que algo ve. Cambiar varias veces…

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  • Sed de ti…

    Sed de ti…

    Me duele confesar que apenas te conocía, aunque sabía de sobra que estabas ahí. Fue el destino caprichoso quien hizo que te cruzarás en mi caminar, e ineludiblemente, me robaste el alma. Quisiste pasar desapercibido, siempre haciendo eco de tu humildad, pero no funcionó, sabes bien que no, era un imposible. A veces, mi aliada…

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