Volvía el fútbol al Ramón Sánchez Pizjuán tras la dolorosa derrota del jueves en la UEFA. Enfrente el Hércules, situado en la zona baja de la clasificación, con ganas de tratar de pescar algún punto con un planteamiento muy defensivo.
Tu/mi/nuestro Sevilla salía con lo de casi siempre, con los dos nuevos, las bandas con Navas (brazalete de capitán) y Capel, y arriba Luisfa y Negredo haciendo de Kanouté.
Tras unos primeros minutos de tanteo, sin ocasiones en ninguna de las dos porterías, Negredo se saca un remate (centro) de zurda con el exterior que acaba en el larguero de la portería rival. 14 remates a los palos llevamos en la Liga, muchos creo yo.
Era el de Vallecas el que con su movilidad generaba algo de peligro. En una jugada suya, cayendo a banda derecha, Luisfa no llegó por poco al remate. Más tarde una contra suya sólo “contra el mundo” pudo acabar en tarjeta al rival, pero no pitó ni falta. Cosas.