Uno de Marzo, Andalucía amanece con aires de tranquilidad, de euforia controlada, de misión cumplida. Atrás quedaron reuniones, negociaciones y mucho esfuerzo, y sobre todo, quedaron atrás las calles llenas de andaluces, todos juntos, cada uno en su provincia, pero luchando por un objetivo.
Qué lejos queda todo. Todo me suena a pasado, siendo ayer, toda esas gentes, esas personas, esos ciudadanos que querían serlo, esos andaluces que salieron a las calles para eso, para ser andaluces. Qué lejos queda todo…
Qué le ha pasado a mi pueblo que no reconozco entre ellos a esos que tantas y tantas veces me han descrito padres y tíos. Dónde están todos los revolucionarios, todos los currantes, todos los luchadores…