Esta historia que os traigo es más antigua que los pantalones de pana o los balcones de palo, como diría un antiguo profesor. El YO, es decir, mi personalidad a vista de otro pájaro…
Pues sí, el viejo pensamiento de lo que pensarás sobre mí, lleva unas semanas siendo motivo de conversaciones. Lo peor de todo es que me importa un carajo que no te guste como soy, porque soy como soy, auténtico, sin pensar en los que digan los demás para cambiar.
Quizás todos tengáis claro como sois, o quizás no. Es posible que sepáis los motivos de vuestra forma de ser o la educación recibida. En mi caso lo tengo clarísimo, muy asimilado y orgulloso del cambio, le pese al que le pese…