Por fin se acabó el tener que aguantar a los políticos babosos contando mentiras. Por fin se acabó el tener que ver cómo personajillos que comen del cuento levantan banderitas del partido que los mantiene…
Hoy toca jornada de reflexión y como tal no se puede oír hablar de crisis, dineros, prima de riesgo, primas varias…, y demás problemas que nos rodean.
Hoy toca jornada de reflexión y como tal, debemos pensar en nosotros mismos, en cómo nos encontramos física y mentalmente. En cómo nos afecta la situación actual, y de camino podemos hacer un retiro espiritual en nuestra propia casa. Salón, sillón bueno, ropita de camilla calentita y unas galletas para pasar el mediodía al calor de un buen partido de fútbol. Ésa será mi jornada -está siendo- y por lo que se aventura en weather, oyendo llover…
¿Qué mejor forma de meditar que de esa forma?
Posiblemente por mi mente no pase en ningún momento la política, ni Rajoy, ni Rubalcaba ni IU ni UPyD ni ninguna caricatura de político de las que “disfrutamos”. Es día de relax, como buen sábado, y no es día de sufrimientos…Llegamos al sábado tras una semana dura de trabajo, o en la mayoría de los casos, de paro…para llegar temprano a las urnas y depositar un voto que nada cambiará salvo porque elegimos al sustituto de un zapatero sin zapatos, con más remiendos que telas, con cordones mal atados…
¿Y por qué madrugar para votar? Pues porque a esa hora las “tostás” en el bar de al lado de mi casa están tremendas y porque al rato llega Comodoro y “no me queda más remedio” que quedar con mi “ahijao” y el marinero de La Morada para recogerlo, comer, “cervecear” y disfrutar de una velada en Nervión para derrotar a los chicos vascos (o sea la ostiaaa!!!) de Bielsa…
Pues eso, que todos a reflexionar, pensar qué estáis haciendo con vuestras vidas y qué es lo que hacen nuestros políticos con las nuestras…
Abraham says
19 noviembre, 2011 at 14:34«Por fin se acabó el tener que aguantar a los políticos babosos contando mentiras» ¡Qué te lo has creído! Hace ya muchos años que comprobé que la campaña electoral dura cuatro años; y el rato que los políticos no están de campaña es que están de pre-campaña.
Estos fines de semana, los de las elecciones, son los mejores de la Democracia, porque, como dices, están obligados a callarse y escuchar al pueblo. Luego llegan los resultados, y a veces uno exclama sobre el pueblo: ¡¡Pero en qué estabais pensando?!! Y tocan cuatro años aguantando las consecuencias de lo que en su momento parecía algo acertado (a unos) o una estupidez (a otros).
Viendo los porcentajes de participación, de voto en blanco y nulo. Los que piensan que estos resultados denuncian nuestra estupidez somos mayoría. También yo me siento estúpido por no ser capaz de contruibuir a un sistema político mejor, y eso que estoy en primera línea de batalla: la educación. Es lo más terrible de la Democracia: cada pueblo tiene los gobernantes que se merece; o bien que la minoría tiene que aguantarse por no saber explicar sus ideas a la mayoría. En cualquier caso, deja poco margen para quejarnos.
Como estarán las cosas para que en estos últimos meses TANTOS TENGAMOS TANTO DE QUÉ QUEJARNOS. Hoy esperamos un político como quien espera un mesías, algo más propio de la fantasía, la leyenda, la religión. Oyes las noticias, no sé qué de una prima de riesgo y un eslogan barato y sólo entiendes: «sigue soñando».
Y, sin embargo: ¡Vive Democracia!, el menor de mis males, que mientras alargas mi agonía y me dejas ser a ratos estúpido y a veces inteligente, me dejas hablar, en lugares como este.
Gracias Guerrero (y perdón por el extenso mitin, el día en que lo tengo prohibido).
el guerrero says
19 noviembre, 2011 at 15:57Nada de dar gracias. La Morada siempre estará abierta a todo tipo de vendeburras para que nos cuenten milongas y desahoguen sus corazones con mitines de cualquier índole.
En esta época que nos ha tocado disfrutar, surgen buhoneros de los sitios más insospechados…
Reflexiona!!!
el filosofo says
19 noviembre, 2011 at 21:24reflexionen…y sobre todo piensen que aunque lo mejor está siempre por venir, a veces lo que viene puede ser mucho peor. Y escusas tienen para rato…
un saludo