Ella, tan dulce como un bombón de chocolate, tan cálida como un atardecer de verano y tan profunda en su mirar como un mar sin limites. Ella, sin duda una princesa que ha quedado atrapada en un mundo desconocido, donde a veces las caras no son lo que parecen, donde los nombres cambian y donde las historias pueden inventarse a la carta.
Un mundo que te hace olvidar hasta los recuerdos más profundos y más íntimos que tenías guardados. Toda una vida recorriendo un camino y de repente…puf se fue. Como si no hubiese pasado nada, se ha borrado. Todo se para.

¿Por qué? ¿Quien eres tú? ¿Qué derecho tienes sobre la princesa? Déjala soñar, sí. Pero no le hagas daño. Deja que piense como quiera, que cambie nombres, que sueñe una vida y que extrañe a personas, porque quizá cuando la memoria le funcionaba mejor también las extrañaba y aunque estaban cerca eran desconocidas.
Pero yo aún no estoy en ese mundo desconocido y puedo hacer memoria y cuando me siento a su lado y le cojo la mano me da un vuelco el corazón y nos asomamos juntas al balcón de los recuerdos, de las caras, de las historias que han recorrido su vida, la mía, la nuestra. Y ella sonríe y me dice ¡ay mi niña es verdad ¡ y sin duda es el mejor momento de mi día porque es la sensación de estar conectada con una persona que en algún momento emprenderá su largo viaje , me suena a despedida, pero también a encuentro.
Ahora escúchame bien, tú que sin ningún tipo de dolor decides que la princesa vaya perdiendo fuerzas y haces que en algunos momentos me mire y no sepa quien tiene delante, escúchame bien. Podrás restarle fuerzas en este nuevo camino desconocido, podrás confundirla y hacerla soñar en un mundo que nosotros no alcanzamos a ver y del que no podemos despertarla…pero no podrás quitarme algo muy valioso: nuestro pequeño balcón de los recuerdos donde luchamos juntas y donde no dejaremos de sonreír.
Te quiero princesa.
el guerrero says
3 febrero, 2012 at 12:38Qué miedo le tengo a este alemán…lo digo en tono de broma porque es brutal es destrozo a la persona que lo sufre y a todo su alrededor.
Es muy difícil tratar este tema sin ponerte triste y tú lo has conseguido. Ya se ha tocado este tema en esta pantalla anteriormente, pero tú has sabido darle ese toque de dulzura para que, a pesar de todo, podamos poner una cara de dulzura y ternura al leerte…
Bienvenida!!!!!
Una_infiltrada! says
3 febrero, 2012 at 14:26Enhorabuena Velenus!
Pocas personas tienen esa sensibilidad y carisma que tienes tú. Sabes empatizar y eso te hace grande.
Un beso fuerte.
Miriam says
3 febrero, 2012 at 16:56Puff!! Me has dejado sin palabras, y con un nudo en la garganta…
Velenus says
3 febrero, 2012 at 18:38Sin duda esta enfermedad deja sin palabras…. pero mirar a la persona y verla sonreir da fuerzas. La princesa me ha enseñado algo muy importante y es que no hace falta tener alzheimer para salir de vez en cuando al balcón de los recuerdos.Gracias a todos los que comentais y entrais a leer.
el filosofo says
3 febrero, 2012 at 19:24Como ya te comenté en privado, precioso. Me has hecho volver a recordar a mi abuela, en los momentos buenos. En mi despedida particular cuando mientras me contaba sus batallitas yo la cogía de la mano y le apretaba fuerte…muy fuerte!
un beso y gracias!
Oicor says
4 febrero, 2012 at 02:56Qué grande Velenus…has plasmado perfectamente la fuerza y la sensibilidad que te caracterizan y que forman parte de tu esencia. En ese camino que tendréis que andar, es una suerte que esa princesa tenga una custodia como la tuya.
intrépido says
4 febrero, 2012 at 16:08Me encanta como has abordado un tema tan sensible, con la elegancia que lo has hecho y la vehemencia que traslucen tus palabras; este es un problema de todos y los problemas hay que hablarlos, enhorabuena, un saludo.