En el post de la semana pasada hablamos sobre que debíamos realizar con la alimentación y el objetivo que nos habíamos marcado de adelgazar o ganar peso. En esta semana vamos a hablar de los porcentajes que más o menos debemos tener en cuenta y consumir en nuestra dieta diaria, ya sean proteínas, hidratos de carbono y grasas. Estos porcentajes van a variar también según el trabajo que estemos realizando es decir, según hagamos deporte de fuerza o de resistencia ya que en cada esfuerzo participan músculos diferentes y tienen tiempos de recuperación y ejecuciones distintas. En primer lugar, debemos de saber que la dieta del deportista difiere de la de una sedentaria en dos factores fundamentales: calidad de la comida y cantidad de la misma. En lo referente a la calidad, todos sabemos cuáles son los productos de calidad, hortalizas, vegetales, carnes magras, pastas… y siempre debemos huir de las frituras, bollería, mantecas… y en cuanto a la cantidad es donde más nos vamos a extender en este post. Una persona normal tiene unas necesidades nutricionales normales, ya que no realiza una actividad extra que las de la vida diaria, los valores están más o menos en los siguientes porcentajes 55% de hidratos de carbono, 30% de proteínas 15% de grasas. Pero en nutrición ya sabemos que todo hay que personalizarlo, y más en el caso de los deportistas, donde el trabajo muscular exige una proporción de nutrientes especial. Por eso en
los deportistas la proporción de hidratos suele subir incluso hasta el 65%. A continuación, según el deporte que practiquemos, pondremos los valores medios de cada alimento que debemos consumir. Para un deportista que trabaje el aeróbico, los niveles deben ser los siguientes, 65% hidratos de carbono, 20% de proteínas y 15% de grasas. Ese aumento de los hidratos de carbono viene dado por el trabajo que realiza ya que necesita mucho “combustible” para que los músculo que utilice en su deporte estén bien nutridos. Para un deportista que se encuentre en una fase de ganancia de volumen muscular en cambio, tendrá que aportar un 55% de hidratos de carbono, 30% de proteínas y 15% de grasas. Este aumento de las proteínas es debido a que son el componente fundamental para la reconstrucción del músculo dañado después del ejercicio físico. Después de estas pequeñas aclaraciones, tengo que incidir que estos valores son meramente informativos y que con llevar una dieta variada y equilibrada no tenemos porque estar midiendo en nuestro día a día los alimentos que ingerimos en cada comida, pero el saber no ocupa lugar, todo lo que sea ampliar conocimientos siempre he pensado que es bueno para toda persona. “En el deporte no gana el más preparado, sino el más listo” (Anónimo) #ThePersonalTrainer @Chacon_Triana
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