
Poco más puedo decir que no comentara en aquella entrevista que realicé con mis compañeros de La Morada. Para todo aquel que me conoce, lo que voy a contar ahora no es nada nuevo. Sin embargo, creo que es necesario presentarme para que sepáis quién soy y dejar claro de lo que pretendo escribir en esta página.

Como profesora de instituto de Lengua y Literatura, entenderéis que entre mis principales aficiones se encuentre el mundo de los libros, la literatura y las palabras. Por supuesto, la educación es otra de mis grandes pasiones. Me dedico a lo que siempre quise ser y no puedo ser más feliz. Para mí, este trabajo es fundamentalmente vocación. Si no te interesa aportar tu granito de arena para construir una sociedad mejor y poder guiar a los chavales de hoy en día, mejor que te dediques a otra cosa que no sea el sector educativo. Sigo teniendo ese pensamiento de que la educación es un arma para cambiar el futuro y ese es el lema que llevo en mi día a día en mis clases con mis alumnos.
Por otro lado, no es nada nuevo contaros que soy una gran amante de lo que, para mí, es la mejor manifestación artística, cultural y social de Andalucía. Ya lo sabéis. Mi otra gran pasión, el Carnaval de Cádiz. He tenido la suerte de crecer en una familia muy carnavalera. En mi casa el Carnaval también es una cosa muy seria, como ya cantó Manolito Santander. En mi caso, gracias a este amor por la literatura y especialmente por lo que me fascina el Carnaval tanto musical como literariamente, he publicado recientemente mi primer libro. Tras los versos del Capitán Veneno, un ensayo en el que analizo la producción carnavalesca del que ha sido mi referente, Juan Carlos Aragón Becerra. Tampoco os quiero mencionar nada más del libro porque al final os voy a acabar destripando el prólogo.
En fin, estoy segura de que tras haberos contado quién soy y a qué me dedico, os podéis hacer una idea de lo que os vais a encontrar por aquí. Temas de actualidad, literatura, educación, carnaval, etc.
Por supuesto, no quiero acabar de escribir estas palabras sin agradecer a todos los compañeros de La Morada, en especial, a Juanma por su atención y a Alberto por su cariño.
¡Salud, carnaval y libertad!

