Incandescente

adjetivo. Que adquiere un color rojo o blanco por haber sido sometido a altas temperaturas, especialmente el carbón y los metales.»hierro incandescente» Iba armado con escudo y una espada incandescente…

adjetivo. Que adquiere un color rojo o blanco por haber sido sometido a altas temperaturas, especialmente el carbón y los metales.»hierro incandescente»


Iba armado con escudo y una espada incandescente para hacer frente a un dragón alado y lengua de fuego. Era la imagen que estaba restaurando en tonos azules y rojos para el códice medieval, un príncipe valiente que debía ganar la mano de su dama. ¡Cómo han cambiado los tiempos!

Arancha Naranjo


La cercanía de una bombilla incandescente sabe a poco, cuando viene al recuerdo la casita del campo, su peculiar chimenea y la luz singular de las llamas que te hipnotizan, perdiéndote por momentos, sin más, a un estado de equilibrio denominado, calma.

Patricia Delgado


Una luz incandescente lo cegó por un momento, haciéndole recordar todo aquello que había hecho mal en su vida, en la sala de interrogatorio acababa.

Manuela Sánchez


I
El amor al igual que el filamento estaba envuelto en nube de cristal que consigue proteger a ambos aunque con cierta fragilidad. El fuego acabó rompiendo el hilo incandescente y el amor se congeló…

II
Entre el ente incandescente y lo indecente hay un can y una ‘ese’ “intercalada”.

III
Candente erupción, candente y constante manifestación. Se consiguió el objetivo, lástima lo de Caparrós.

Cuatro de diciembre, Andalucía un poco más libre aunque lo incandescente de aquellos días se apagó.

Juanma García


Se aferró tanto a la última oportunidad que no vislumbró lo incandescente de ese clavo definitivo. La vida, muchas veces, nos pone pruebas límite para ver nuestra adaptación.

El Mendigo


Un pelotazo en la oreja…

Ángel Salgado I

Del rojo y del blanco…calores por unos colores.

Ángel Salgado II

El sentir
un destello,
el latir
por lo bello.

Ángel Salgado III


I
Caía la noche con su manto de estrellas. En la puerta un coro a la espera. En sus corazones un fuego incandescente por Ella.

II
Dícese de la luz perpetua que anima los ánimos, del fuego fatuo que calienta las almas.

III
Fiebre de pasión, calor incandescente que solo provoca el amor. Dos almas unidas, al ritmo de baile los latidos de su corazón.

Rocío C Gómez

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