
Ella llevaba la luna en el bolsillo izquierdo de su falda floreada. Su alma cantaba un estribillo de una melodía que había escuchado en su vida anterior, cuando era emperadora.
Desde aquellos tiempos hasta estos días, ha olvidado lo que sucedió. Un vacio mental gobierna su estado.
Ahora, se la ve caminar por las praderas recogiendo flores a orillas de los delegados arroyos de Portugal.

Nora says
16 septiembre, 2025 at 21:02Felicitaciones!!!
Este cuento parece un sueño antiguo hecho palabras.
Me encantó la imagen de la luna en el bolsillo.
Tenes un talento increíble.
Miren Garcia says
16 septiembre, 2025 at 23:14Un vacío mental gobierna su estado!!! No hay mejores palabras para describirlo…. maravilloso, como siempre
Sylvie _bgb says
17 septiembre, 2025 at 01:53Maravilloso relato. Cómo todos los del escritor Gustavo Bianchi.