
El Real Betis salió de Bulgaria con una victoria muy importante en la Europa League tras imponerse 0-2 al Ludogorets. El equipo de Pellegrini, con rotaciones masivas, volvió a demostrar que la competición continental exige oficio y concentración, pero que también se gana con una pizca de calidad. Y ahí apareció Lo Celso, decisivo con un golazo y con una actuación de jerarquía en el centro del campo.
El partido comenzó trabado, con un rival que intentaba hacerse fuerte en su estadio y un Betis que necesitaba asentarse con tantas caras nuevas en el once. Sin embargo, el control fue cayendo poco a poco del lado verdiblanco. El medio campo supo interpretar el partido y en el minuto 30 llegó el golpe maestro: una acción conducida por Lo Celso acabó con un disparo con rosca que se coló en la portería búlgara. Un golazo que abrió el camino y que dejó al Betis en ventaja al descanso.
En la segunda parte, el Betis no se complicó. Supo manejar el ritmo, bajó pulsaciones y jugó con la ansiedad del Ludogorets. Pellegrini acertó en la gestión de los cambios y el equipo transmitió seguridad. El 0-2 llegó tras un centro de Ruibal que llego a Junior Firpo pero finalmente desvió de forma desafortunada el lateral Son hacia su propia portería. Ese tanto terminó de cerrar un partido en el que el Betis fue más serio que brillante, pero infinitamente más competitivo.
Lo más positivo es que las rotaciones respondieron. No se notó la ausencia de varios titulares, y el bloque mantuvo el equilibrio en todo momento. La figura de Lo Celso brilló por encima del resto: un gol de alta escuela, presencia en todas las zonas y liderazgo en cada acción ofensiva. El argentino vuelve a ser la brújula de un Betis que lo necesita para dar un salto en Europa.
El triunfo deja al Betis con tres puntos vitales y la sensación de que hay plantilla para competir tanto en Liga como en Europa si se mantiene este nivel de seriedad. No fue un partido para el recuerdo, pero sí un aviso al grupo: aquí no basta con jugar bien, hay que ganar. Y el Betis lo hizo, con oficio, con concentración y con la calidad diferencial de su futbolista más inspirado.

Deja una respuesta