Batallas

  • A qué le escribo que no le haya escrito nadie

    A qué le escribo que no le haya escrito nadie

    Atrevido. Insensato y muy osado en mi búsqueda personal por encontrar la belleza de ese algo, sea material o inmaterial, al que nunca jamás nadie le haya dedicado unas palabras. Todos en algún momento le hemos escrito al amor, al desamor, a la belleza e incluso a la fealdad, al sol, a la luna y…

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  • Por tu sonrisa nerviosa e inocente

    Por tu sonrisa nerviosa e inocente

    Se acabó la espera. Se acabó el tiempo de aguardar a la par que se inunda tu cara pequeña de una sonrisa nerviosa, inocente, incontrolable, síntoma de que la noche más bonita del año ya está aquí. Se acabaron las cartas, se acabaron las revistas de juguetes con todo marcado: “me lo pido, me lo…

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  • El sentido del tiempo

    El sentido del tiempo

    La vida, eso que pasa por nuestro tiempo en sentido contrario a las agujas del reloj. Reloj, maquinaria diseñada para medir el tiempo, sin más. Esposas que nos tienen prisioneros, encerrados en una cárcel, encorsetados en un cuadrante, espiral de la que no podemos salir. El tiempo avanza y nosotros con él. El tiempo avanza…

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  • Por una porción de tiempo

    Por una porción de tiempo

    Hacer uso de tu tiempo como si de una organización no gubernamental se tratase es muy bonito, reconfortante y satisfactorio. Utilizar tu tiempo de manera expuesta haciendo que el tiempo, tu tiempo, sea más el tiempo de todos los demás que tu propio tiempo también puede llevar a ser extenuante. Dicen las lenguas de vecindarios,…

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  • Y así desperté…

    Y así desperté…

    Muchas horas del reloj visualizadas, casi todas. Sueño fraccionado como si de la cartita del recuadro negro de Hacienda se tratase. Siesta a destiempo, cervezas anteriores por decenas, con efecto de cientos. Un par de copas y un paseo. Cuerpo magullado por el no descanso, ojos que sienten, corazón que algo ve. Cambiar varias veces…

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  • Pisando el lugar del crimen

    Pisando el lugar del crimen

    Regresar a donde fuiste feliz es obligación, aparte de frase tan manida como recurrente y ambos epítetos son tal. Manido, muy manido y aún más recurrente y redundante. No me pidan raciocinio cuando la razón me la quito constantemente en este lucha encarnizada entre mi cerebro y mi corazón, ambos dolidos, ambos complementarios, ambos en…

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