Otro duro revés en las aspiraciones de tu/mi/nuestro Sevilla para acceder a Europa, si es que esas son las aspiraciones reales del equipo. Con un entrenador que sale al terreno de juego sin su único delantero centro, Babá, dándole esa responsabilidad a Manu, que en palabras del propio Míchel es jugador de banda. Atrás acompañando a SQD Cala y con Fazio en el volante defensivo. Perotti tras no sé cuántas lesiones era titular en la banda izquierda.
Hablaba con el Guerrero que no nos gustaba nada el salir sin delantero, dada la falta de gol de nuestros centrocampistas y mediapuntas, y por desgracia se han cumplido nuestros malos presagios.
El Sevilla ha tenido hoy infinidad de ocasiones para marcar, algunas de ellas clarísimas. Pero este Sevilla ha ido perdiendo gol con el paso de los años de manera alarmante, pero los problemas eran otros.
Perotti remata solo de cabeza al palo un centro de Navas, Manu remata a las nubes un centro de Perotti, Navas manda a la grada un balón de Rakitic, Reyes a córner dentro del área, Cala alto de cabeza al borde del área chica… y eso en la primera mitad.
Si a esa falta de gol le añadimos la dificultad creativa del equipo y la permisividad del árbitro al equipo rival, la cosa se antoja imposible. Rakitic no estaba y era Cala el que tenía que sacar la pelota jugada. Y el lebrijano, en su intento de jugar la pelota, cometió dos errores gravísimos que no nos costaron el primero gracias a las paradas de Palop.

Además de los fallos del canterano, Coke seguía en su línea de errores absurdos. Pérdidas en la salida, faltas absurdas y mala colocación siempre. ¿Cuántas veces le han cogido la espalda? Y con todos estos ingredientes pues llegaba el 1-0, un centro desde la banda izquierda que coge la espalda a la defensa sevillista y el remate cruzado fue imparable para Palop.
Otra vez con el resultado en contra pero con muchas menos ideas. Se veían los problemas del Sevilla a leguas, sobraba Cala, había que retrasar a Fazio y sobre todo meter a Babá en el campo. Pero tras el descanso siguieron los mismos sobre el césped.
En la segunda mitad otra vez a fallar ocasiones, Rakitic solo, en el punto de penalti, con la pelota botando, ¡remata fuera! ¡No va ni a portería! Navas se equivocaba en alguna decisión final, Reyes sigo pensando que no saltó al campo, Manu no es delantero y cuándo Babá saltó al campo no le llegó ningún balón claro.
Y entre tanto el rival se hartaba de dar patadas sin recibir amonestación alguna, ni por reincidencia de los centrales y medio defensivo que se hartaron hasta el minuto 90. Que le pregunten al tobillo de Navas.
Menos mal que Palop volvió a sus paradones y mantuvo viva la posibilidad del empate, pero Manu, Coke y Fazio remataron alto.
Un equipo que sale al campo sin gol, que mantiene la falta de gol, unos jugadores que se esconden, que no dan la cara y que solo tiene huevos para ir a la pelea absurda, eso ha sido el Sevilla esta tarde. Un equipo sin equipo.
Solo se salvan Navas, incansable, Navarro y Palop que evitó una derrota mayor. Los demás o no estuvieron o cometieron demasiados fallos. Y así no se puede.
Como dijo Henry Ford, «el fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia» y quizás esta temporada debería de servir para ver realmente cuáles son los problemas del equipo y del Club, porque está claro que los entrenadores no eran.
ÁS_FdN

Partido en Nervión. Ambientazo previo en las calles y poco a poco las gradas se fueron llenando. El ambiente se trasladó al cemento del Sánchez Pizjuán. La grada ruge como antaño, como antes de los títulos y todo por cambiar de entrenador y conseguir dos victorias consecutivas. Como hemos cambiado…
Si al bueno de Medel le acompañara la mejor versión de Rakitic, una buena de Trocho o quizás el aporte de un desaparecido Campaña, el Sevilla tendría un centro del campo dominador en todo momento. Pero…
El gol del empate llegó tras un jugadón enorme de Navas, que regatea y se marcha en velocidad de su par. Tras llegar a línea de fondo el palaciego centra y aparece Medel que en plancha a ras de suelo remata a gol. Empate a uno y jugada entre los dos mejores del partido.
