vivencias

  • Los Ángeles nacen en Sevilla

    Los Ángeles nacen en Sevilla

    A la treintena de fechas de la primigenia mensualidad de la vigésimo primera anualidad del segundo milenio post la llegada al Mundo del Hijo del Altísimo, este Rey Santo se acuerda de ti, mejor expuesto, de TI, en mayúsculas, con letra capital si fuese menester, arrodillado ante VOS y dando gracias al Cielo por permitir…

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  • Microrrelatos de las nubes

    Microrrelatos de las nubes

    Allí estaba San Pedro con las llaves en la mano, no veía nada. ¿Quién osaba llamar con el tiempo como estaba? A tientas consiguió ver entre aquel nubarrón por la mirilla de quita y pon, No era nadie, uno más que decidía entrar al Reino de los caídos. Pase sin llamar para la próxima, aquí…

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  • Sin rumbo ni puerto

    Sin rumbo ni puerto

    Sin rumbo ni puerto, con amantes pero sin amadas, soñador sin sueños, pirata sin parche, caballero sin corcel, afamado espadachín sin espada, capitán sin galones, respetado sin respeto, condenado sin juicio, desaliñado sin remedio, buhonero sin carromato, millonario sin fortuna, borracho empedernido sin ron, terrateniente sin tierras, sembrador sin arado ni siembra, mafioso sin maldad,…

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  • Silencio, se oye…

    Silencio, se oye…

    Qué infravalorado está el silencio, ¿verdad? Cuando lo tenemos pensamos que necesitamos vida en nuestro mundo, y cuando no lo tenemos, cómo lo añoramos. Hay muchos tipos de silencio; el de la noche cuando todos duermen, cuando hasta las calles se toman un respiro para cerrar los ojos a la vida humana, cuando el sol…

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  • Te sentí cerca

    Te sentí cerca

    Hoy, -digamos hoy o ayer o cuando queráis- te sentí cerca sin que me salpicaras aunque no por eso dejaste de ponerme mal cuerpo e incluso un suspiro improvisado se hizo presente. El alma al suelo por un instante al escuchar lo que nunca nadie debería pronunciar por ti. Tu sola presencia hace que dos…

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  • TOC, TOC

    TOC, TOC

    TOC, TOC … Llamaron a la puerta de la consulta. A la voz de adelante se abrió una habitación impoluta, aséptica, inmaculada… Paredes blancas sin nada más en ellas que la luz que entraba por la ventana situada al fondo, justo detrás de aquella mesa de escritorio donde se sentaba prudente, con las manos entrelazadas,…

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