Partido de vuelta de Copa frente al San Roque de Lepe en un Sánchez-Pizjuán casi vacío. Una pena que la gente no acuda al partido, no hablo de obligaciones, excusas ni nada de eso, solo digo que es una pena. Marcelino realizaba algunos cambios en el once inicial, pero sin variar el esquema. Varas salía de titular, dado la reciente recuperación de Palop quiero creer. Volvían SQD, Coke y Luna en la defensa, Campaña en la medular y Armenteros en banda.
Con un ambiente frío y disperso en lo extradeportivo no parecía un día de los de buen fútbol, o todo lo contrario. La grada recibió a Del Nido con indiferencia, salvo unos cuantos de «su zona» y una pancarta en Gol Norte, el resto no prestó atención y dejó claro que solo importa el Sevilla FC, nada más.

El partido empezó sin ritmo y con un Sevilla sin dominio de la posesión. Solo Jesús Navas se echaba el equipo a la espalda en ataque, con un Medel inmenso y Campaña demostrando su clase. Las ocasiones llegaban pero sin ser claras, solo un remate al palo de Negredo en fuera de juego. Mientras era el San Roque el que dispuso de las más claras. Éstas llegaron en el último cuarto de hora. Una jugada combinada casino online acaba en un balón rozando el palo, más tardes un balón colgado acabó rematado por encima del larguero. Eran momentos en los que no jugábamos a nada y la grada dejó su ausentismo y empezó a apretar, cada uno a su manera.
Pero el partido no parecía que se fuese a mover y así se llegó al descanso. En los segundos 45 minutos, no es que el Sevilla cambiara mucho, simplemente el centro del campo empezó a correr más, y con ello también la pelota. Y que arriba estaba Kanouté, más un Navas incansable.
El primer gol pudo haber llegado mucho antes, en un balón a Coke al hueco, entra solo por la banda derecha y su pase de la muerte acaba «rematado» por Armenteros fuera sin oposición del portero. Cosas.

Pero en la siguiente jugada, el argentino dribla a dos rivales y es derribado dentro del área. Penalti. Y allí estaba el de siempre, el Gigante de Malí que tras una paradhina mínima hace el 1-0, pero el árbitro quería tener protagonismo, anula el gol y amonesta al malí. En la repetición Kanouté remató fuerte por el centro dejando claro que «o por aquí o por allí».
Entonces el Sevilla empezó a jugar a algo, Medel recuperaba y distribuía, Campaña tiraba pases en corto inteligentes (que corra la pelota), Coke ayudaba a Navas en ataque. Y así, en una jugada por banda derecha acaba en centro de Coke que, cómo no, remata de cabeza Kanouté para anotar el segundo de la noche.
Y el equipo, con el trabajo hecho, se relajó y fueron pasando los minutos sin mucho más. Al final el San Roque obtuvo su premio y anotó su gol de falta directa. Quizás la barrera pudo haberlo evitado, pero solo quizás.
2-1, en siguiente ronda y tomando las vacaciones con muchas dudas, pero con ilusión en este equipo, será por aquello del escudo. Marcelino se toma en serio la Copa y eso se nota, porque no hace muchas probaturas, aunque eso no sea lo mejor para una plantilla tan corta y tan recortada posteriormente.
Hoy he podido volver a Nervión, a mi Gol Norte y he disfrutado con el sentir que me produce vivir un partido allí, sentado en mi voladizo viendo a los BIRIS botar y cantar con ellos. Hoy he vuelto a recargar mi pila de sevillismo, porque nada como ver a tu/mi/nuestro Sevilla para venirse arriba.
ÁS_FdN
La vida nos trata como nos trata y aunque me canse de decir que es muy fácil y que no debemos complicarnosla, hay reveses difícil de asimilar.