Me sale empezar este escrito con un ¡Ole tus cojones!
Perdonad la ordinariez pero es que hay que tener muy poquísima vergüenza, pero no de esa que se vende de Despeñaperros pa´rriba, no, de la poquísima vergüenza que se destila en el Sur, en esta bendita tierra que Blas Infante regó con su sangre y en la que tantos trabajadores del mundo residen orgullosos de ser andaluces aunque nacieran en el extranjero. Entiéndase por extranjero todo aquello de los limes de Andalucía para arriba…

Esta semana pasada, he recibido la grata noticia, a través de los medios de información seguidos por mi, de que el Ayuntamiento de Sevilla ha presentado un plan para tratar de concienciarnos de que los gorrillas son cosa de todos, y me explico…
Quizás no sea la calle que se merece, el lugar sin dudas es fantástico. Quizás no sea de Triana, quizás sí como muchos se atreven a afirmar.
Si Steve Jobs levantara su cabeza, D.E.P., y escuchara la de sandeces que hay que oir…
Curiosidades del destino, hacen que las Cositas de Sevilla, tras su regreso triunfal la semana pasada, me lleve al Centro de la ciudad, a una plazita ilustre dónde media Sevilla coge su autobús a diario…
Será Nervión, será la sensación de sentirme con el carnet de socio o será la influencia filosófica del nervionense del pergamino y sus frasesitas que tanto me llegan, pero a pesar de la mala primera parte que hemos realizado, y de las ocasiones que el de Pino Montano ha salvado, tengo la sensación de seriedad en un equipo que va lento, demasiado lento pero seguro, hacia esos puestos que a los equipos que no reciben el trato económico de favor de las televisiones, tanta ilusión nos hace.
El palito de hoy se lo tiene que llevar el mister, Marcelino, ya que para mi humilde entender, tenía que haber sacado a Negredo un poco antes, y por Manu, y retirar al croata del centro del campo para meter a Campaña. Serán apreciaciones mías.