Mendigando
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Tú tienes la llave
A ras de suelo y mientras el frío cala mi cuerpo atravesando sin piedad los cartones, las hojas de sucesos de los periódicos que caen en mi poder y que me sirven de parapeto para los vientos que afronto una llave cayó de un bolsillo cualquiera, del tuyo posiblemente y no te diste cuenta de…
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Personalidades hidrofóbicas
En uno de esos momentos de no hacer nada en los que los ojos y la vista -que son cosas diferentes- se detienen y se dedican a la contemplación, las ramas y las hijas de un viejo árbol sobre mi cabeza, con dos palmeras de fondo dan rienda suelta a analizar, de manera consecuente, el…
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El cerebro humano
Un banco carcomido a la sombra de un viejo, frondoso aunque triste y desangelado árbol son el paraje desde donde me dispongo a divagar atrevidamente sobre mí, sobre él, e incluso sobre ti que estás leyéndome y acabas de poner cara de ¿sobre mí? Poseo la virtud, puede que la única, de ver la tragedia…
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Tu grata presencia
Abrir los ojos al mundo ya me parece un regalo extraordinario y hacerlo contigo entre estos cuatro cartones, un lujo al alcance de muy pocos. Decidir abandonarme a vivir, a vivir la vida que, puedo decir con rotundidad que yo he decidido, me hace tan libre que ninguno de ustedes me entendéis y el que…
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Rimas libres nocturnas
La noche apagó nuestro fuegoLa noche encendió mi almaLa oscuridad es la que mandaCuando casi todos descansanY aquí permanecemos yo y mi ego.Versos imperfectos aparecencuando el silencio se hace presentey mis cartones parecen morada.Mi perro y mi vino la coartadaEscenario perfecto el que florece.Silencio roto por voces entrecortadasel perro del vecino ladra sobresaltadoEntre sus patas…





