Pleno verano,incluso en sus inicios se puede tener esta sensación…Se recuerda con pena el día que te despides, temporalmente, de todo lo que te rodea de forma cotidiana. Los madrugones sólo son porque te apetece pasear por la orillita de la playa de turno, aun cuando la noche se haya alargado allá por la madrugá aprovechando esos vientos tan agradables, esas terrazas veraniegas y esa fantástica vista desde la terraza del apartamento.
Los mosqueos y malos humores se deben exclusivamente a los dolores de hombros provocados por el calentón del Lorenzo junto con el descuido de la protección solar. ¿Es posible quemarse a rayas? Pues sí. Primer día, poco tiempo. Sombrilla amarilla y azul a franjas…Los rayos atraviesan el amarillo y rebotan en el azul. El resultado a parte de doloroso es cuanto menos simpático; simpático para el que te ve…
Unas llamadas telefónicas son el único nexo de unión con la realidad. Te comentan que la acetona prácticamente se evapora en las calles (Tevap=56ºC) y que se usan los balcones y ventanas para freir huevos…-“po” aquí hace un fresquito…-odio de muerte al otro lado del móvil. [Read more…] about Síndrome postvacacional