Una nueva partida comienza. Comienza, la partida final…
Blancas y Negras se citan en el tablero de la vida. Como en todos los ámbitos de esto que llamamos transcurrir de los años, siempre los peores por delante, las torres atrás y colocadas de forma lateral; la foto típica…
El Rey y su primera dama a buen recaudo, y mientras, los caballos trotando y haciendo piruetas en forma de L. Los caballeros mejor dotados para la guerra se disponen a defender a su Señor, a su amo.
Yo juego con negras. Sale él, jugada típica; el primer peón, el peor de los suyos por delante, dispuesto a todo, a pecho descubierto…poco que perder; su vida nada vale sin un sacrificio que recordarán sus nietos. Cargado de dinamita da un paso adelante mientras esperan temerosos los mandamás coronados. Curiosa historia; la historia típica…
El Rey que venza será el ganador cuando sin duda, será el menos expuesto, ¿el mejor estratega pues? No dudéis: ¡NO! [Read more…] about La partida final

Ya habías sufrido algunos cambios. Te quitaron de la vista algunas de mis cosas. Ocuparon algunas de tus partes con objetos que nada tenían que ver conmigo. Pero pese a todo se notaba mi presencia y todavía sentías que era tu dueña. En dos ratitos fui eliminando todo lo que quedaba de mí entre tus paredes. Lo primero que hice, tras dedicarte una amplia mirada, fue descolgar esa especie de pergamino de tela con las letras (con decoraciones asiáticas) que leídas de arriba a abajo reflejan mi nombre. ¿Por qué dejarlo para el final? Desde ese mismo instante nadie que no conociese el piso podría entrar y saber al instante que eras de REBECA. Quedabas libre de nominaciones pero aún seguías mostrando mi historia. Ahora sería necesario indagar un poco más, fijarse en cada detalle, rebuscar en cada rincón para descubrir a quién pertenecía todo aquello. 

