La de veces que me he sentado frente al ordenador sin saber cómo empezar a escribir sobre el partido del Sevilla FC o mejor dicho “el partidito”. Y hoy, otra vez en otra de esas “finales” que llevamos jugando desde la temporada pasada o la anterior, no ha sido diferente.
Había que ganar y luego esperar que ocurre, que si el TAS sobre el Málaga, que si el Rayo recurre o no… Había que ganar fuera de casa, dónde no ganamos desde Septiembre y se ha perdido. Y eso que salimos vivos de la nefasta primera parte y hasta nos pusimos por delante en el marcador con el golazo de Negredo, pero ni por esas.
Los números de tu/mi/nuestro Sevilla fuera de casa son para mirarlos detenidamente. Somos el peor equipo fuera de casa, el PEOR, empatados con Celta y Mallorca, ambos en descenso. Siendo los peores en cuanto a partidos ganados, uno solo de 19 posibles. Datos muy duros de leer sobre todo si nos venden que aspiramos a Europa, una gran mentira.
Hoy nos ha remontado un equipo que se jugaba la vida, algo que nuestros jugadores ya hacen tiempo que parece que les da igual, por muchas declaraciones que luego hagan pidiendo perdón, hablando de “no estar a la altura”… Orgullo es lo único que se pide.

La casta y el coraje, presente en el himno del Sevilla FC y serigrafiada en su camiseta, no existe en los jugadores que la portan. No hay hambre, ganas de luchar y dejárselo todo en el terreno de juego, y eso a mí como sevillista me mata. Si no entiendes lo que significa defender esos colores, no mereces vestir esta sagrada camiseta.
Muchos jugadores se irán al acabar la temporada, y a mí ya no me da pena que tengamos que venderlos, no me la da. Serán muy buenos y tendrán mucho caché deportivo, pero para este Sevilla, a tenor de los resultados, no sirven y hay que cambiarlos. Solo esperemos que vuelvan los fichajes bien hechos y no se despilfarre el poco dinero que se tiene y el que se pueda obtener de las ventas. Los que no se puedan vender pues… otro problema.
La temporada hacía tiempo que se acabó, pero el sentimiento sevillista siempre me llevó a ser optimista, craso error. Entono el “mea culpa” y termino diciendo que yo no quiero que nos metamos en Europa por sanciones a otros equipos, no lo quiero, aunque sea justo y legal. Los méritos se ganan en el campo y ahí no nos hemos merecido NADA.
Queda un partido, en casa contra el Valencia, dónde espero que la afición hable y que se le escuche, o que por lo menos se le deje expresarse sin censura.
Como dijo Victor Hugo “es una cosa bastante repugnante el éxito. Su falsa semejanza con el mérito engaña a los incautos”. Y el sevillismo no es así, o eso espero. Y por supuesto que despidamos como se merece al gran Andrés Palop, el mejor portero de la historia del Sevilla FC.
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