Querido amigo, dijo el filósofo que los amigos no se dicen “hola quiero ser tu amigo” pero entre tú y yo sabemos que lo nuestro va más allá de otras relaciones, de otros personajes.
Solo tú yo sabemos que la de horas que me aguantas, me sostienes sin que me caiga cuando las clavijas de la vida aprietan.
Solo yo sé lo solo que te sientes, la pena que te asola cuando a lo lejos se asoman, te ven y huyen despavoridos como si de un bicho se tratase.
Tal vez no seas el más expresivo; lo sé y lo asumo, pero te respeto al igual que tú lo haces conmigo.
Lluvias, calor, frío, nieve y vientos huracanados que casi acaban contigo, llevándote a la inmensidad de la nada y ahí sigues impertérrito, aguantando los chaparrones que te depara el día a día y yo, el más solitario de todos, el que se escapa de mi manada particular par departir a nuestra manera, como solo tú y yo sabemos.
Me marcho ya, amigo. Volaré hasta mi nuevo nido pero prometo volver como cada día para posarme en tus brazos estirados o en tu viejo sombrero y picarte con mis cositas.
Querido amigo, solo espantas a los que nunca deben acercarse a ti para que nada ni nadie te haga daño.

Deja una respuesta