Microrrelatos bucólicos

Los derroteros de una noche de boda son inexpugnables. Ángel Salgado Una fotografía de antaño rondaba por su memoria, flores secas, que no marchitas yacían en alguna mesa… El olor…

Los derroteros de una noche de boda son inexpugnables.

Ángel Salgado


Una fotografía de antaño rondaba por su memoria, flores secas, que no marchitas yacían en alguna mesa…

El olor a lavanda evocaba sus sentidos, y el color añejo del color de la vida…

Mayte Valverde


Moradas y libres como tú.
Nocturnas como tú.
De fiesta como tú.
Tú y muchas veces tú, Morada.

Juanma García


Unas flores sueltas, liberadas de un manojo. Un ramo que era amor a poco que movieses las consonantes.

Un trapo olvidado, potra de enamorados al mover también las consonantes.

El Navegante

Séntose cansado de danzar,
queriendo, a solas, contigo estar.
Búscose acompañante para descansar,
que la vida no le para de girar.

Ángel Salgado II


Pequeño ramillete, no esperes un mayor número de confidentes en esta vida.

El Mendigo

Telas, azulejos y flores, bodegón de madrugada, ¡resaca a la vista!, gritaba el marinero mientras se empinaba su jarra.

El Navegante II


La naturaleza muere mientras lucha contra el maltrato de la sociedad. Maldito Ayuntamiento y su política ambiental.

Ángel Salgado III

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