Microrrelatos de la fuga de agua

Una tubería, unos codos, ¿un by pass?, un grifo y las manos del fontanero que repara esta hemorragia peligrosa. Juanma García – ¡¡Manolo!! ¡¡Échame una mano!! – ¿Qué te pasa?…

Una tubería, unos codos, ¿un by pass?, un grifo y las manos del fontanero que repara esta hemorragia peligrosa.

Juanma García


– ¡¡Manolo!! ¡¡Échame una mano!!

– ¿Qué te pasa?

–  Tu niño, que le ha pegado un pelotazo a la tubería y está perdiendo agua.

– Es que a mi niño le gusta que la pelota vaya rápido por el césped…

– ¡¡Me cago en tus casta, Manué!!

Ángel Salgado


Me sentía sucia, mis pensamientos me llevaron a ese barrizal imposible, del que no podía sacar la cabeza. Ahogada en el agua sucia, la angustia crecía sin tregua. Y allí entre tanto desajuste, aparecieron tus manos para salvarme y ofrecerme el oxígeno que necesitaba.

Mayte Valverde

Fotografía de Jonathan Zamudio

– Cariño, ¿qué haces? ¿jugando con el barro?

– Ven María, pon las manos sobre el barro.

– Pero, ¿tú qué te crees el Patri Suais ese?

Ángel Salgado II


Y el cirujano, con su acostumbrada certeza, salvó la vida del enfermo durante su penúltimo aliento…

El Mendigo


¡Te pillé!

Sí, con las manos en la masa, ¿no?

¡Eso no es la llave inglesa!

El Navegante


Agua y tierra.

Vida fugada.

Ángel Salgado III

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