
Van Block utiliza un cepillo de dientes para extender la pintura en sus cuadros. Esto le da un cierto volumen rugoso a su obra. Característica que le ha hecho famoso. A mí, en cambio, todo me queda apelmazado y borroso como el ecce homo de Borja. Tendré que pintar más.
Calila
Aún recuerdo el dolor que sentí en aquel momento, fue algo terrible, costó recuperarse. Largas noches sin dormir, alguna palabra malsonante entre borracheras disuasorias y una búsqueda interminable de respuestas sin sentido.
Hoy, miro hacia atrás en el tiempo y solo veo un cepillo abandonado en mi casa, donde antes sentía un vacío enorme por tu marcha acelerada.
Ángel Salgado I
A través de un espejo, tu mirada se hace cómplice de la mía mientras nos lavamos, juntos, los dientes antes de irnos a la cama.
Ángel Salgado II
¡Niño, cepíllate los dientes y a la cama!
(Desgastados tendrían los dientes si hicieran caso).
Ángel Salgado III
Un leve aliento,
suficiente.
Un nuevo movimiento,
ascendente.
Sin prisas,
dura un momento
De risas,
habla este fragmento.
Ángel Salgado IV
No hizo falta que dijeras nada. Lo supe sin necesidad de hablar. Lo dejaste bien claro. La muestra fue ver tu cepillo junto al mío. Un si rotundo. Desde entonces vamos de la mano en esta aventura…
Patricia Delgado
I
Humilde y poco valorado escultor del caos, coreografía de hebras rebeldes que con firmeza y gracia se deslizan por el escenario de la vida.
En su recorrido, trazos, uno por filamento, queda la poesía de lo simple: una obra de arte efímera.
II
Escribiendo, me detuve a pensar sobre lo que sentiría si fuera uno de esos filamentos de un cepillo, perdido entre sus pares, soñando con la libertad.
En cada movimiento me aproximaba al límite de mi existencia, casi desgarrado. Será mi destino ser pequeño soldado del orden.
Canta en la noche su melancolía,
Extiende por el alba su tímida llama,
Palabras que brotan de un alma callada.
Invoca el viento muchas ilusiones dormidas,
Luz y oscuridad tejen su batalla,
Latir de sueños en horas casi furtivas,
Oscila el tiempo, eterno en su calma.
Anita
Que sensación más deliciosa, esa de poder tenerlo dentro de mi boca y moverlo con fuerza, sentir como mi lengua roza con cada parte de él…. Y como al terminar los dientes quedan limpios y lisos… El cepillo puede ser uno de los mejores aliados de una persona.
Manuela Sánchez
Ella fue al baño y se dió cuenta que su cepillo estaba francamente despeluchado y descuidado.
Sin pereza, cogió las tijeras y ¡lo arregló!!!
Parecía un cepillo nuevo o, al menos, un cepillo renovado.
La Renacida