
Akor Adams se viste de héroe para regresar de la Copa África, arrancarle un punto al Elche en casa con dos goles y hacer que el equipo “respire” mínimamente tras un encuentro tristísimo, donde nuevamente se evidenciaron las infinitas carencias del equipo de Almeyda, incluidas las suyas propias.
No hay para más, ni en el verde, ni en el banquillo, ni en el equipo técnico, ni en el palco ni en la grada. Esto es lo que hay y con esto tendrán que lidiar hasta el final de temporada.
Si vendes, lo que viene será peor porque las Reglas de LaLiga de Tebas así lo dejan claro y la situación económica es aún peor que la del propio equipo. Nianzou es la metáfora de la empresa y los “trincabilletes”, la escoria que nos tiene como nos tiene.
Futbolísticamente, un portero que da puntos y que ayer soportó al equipo con grandes paradas, una vez más, y en esta ocasión un tanque nigeriano de escasa calidad que acertó dos veces con la portería y que es el único que tiene mínimamente algo de gol.
Entre miofaciales, roturitas, desganas y ausencia absoluta de calidad, añadiéndole el planteamiento kamikaze del argentino en la pizarra, este Sevilla no es ni la sombra de lo que fue, pero de lo que fue hace nada. Digno candidato al descenso salvo que aparezca uno más malo, que es difícil y el próximo que nos visita es el Athletic Club de Bilbao. Agárrense que seguimos en caída libre.

Antonio Luis Tirado Moreno says
20 enero, 2026 at 12:44Totalmente de acuerdo, la falta de calidad es pasmosa, la defensa endeble y la delantera con el punto de mira extraviado.El próximo partido sin Mendy