Patricia Delgado
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¡Corre Forrest! ¡Corre!
El de Alabama, libre de pecado y sin contaminaciones, apenas sin motivo alguno, durante treinta años recorrió mundo. Su capacidad de ejecución y velocidad han demostrado que es invencible, capaz de correr sin metas estipuladas, simplemente donde la vida lellevara, hasta el final del camino, hasta el final del pueblo, hasta… Y le llevó a Sevilla, una de tantas maravillas que le cautivó, culminando su entrañable…
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Tanto pensarte…
Si alguna vez las musas estuvieron conmigo, perdieron su fuerza, su encanto, su magia desvaneciéndose mi creatividad y desarmándome. Y es que quiero decirte tantas cosas, tantas. Me aterra el quedarme sin palabras para ti. Sería muy doloroso, descabellado quizá, impensable. Porque todo gira en torno a ti, y a ti me debo. Dime qué…
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Y si el Edén…
Extendía sus alas ya un tanto debilitadas. Como guardián de las puertas del Edén, no podía permitírselo, pero el cansancio afloraba ante la resistencia y aquél obstinado querubín, no quería mostrar ni una pizca de debilidad, a sabiendas que tocaba ceder su puesto, pues otra misión le aguardaba. Quiso echar la vista atrás y se…
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Hoy es Jueves
El teclado no estaba completo, era una pena, pero, aquella carcasa metálica me había cautivado, amante de la escritura a máquina, también faltaba su maletín de transporte, pero igualmente, me los llevaría.Libros agolpados entre cajas, sobre el suelo, es ahí donde me detengo, plácidamente. Me pierdo entre ellos, releo sus títulos, todos tienen su aquel.…
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Y tú te empeñas…
En tu silla de enea observas a Sevilla, esa que te enamora. Un Postigo y un Arenal te veneran y un Baratillo te susurra, anda y canta una saeta, de aquella que tu cantabas.Me gusta que me pregunten cosas que yo conocí, de Sevilla a la gloria. Añoranzas, siempre añoranzas, que son nuestras también. Porque…
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No hay palabras…
No quiero que pasen días sin verte, Sevilla. No puedo ni debo permitirlo. ¿Pero que tienes que me enloqueces? Quisiera hacerme entender, aunque ni yo misma sepa explicarlo. A veces, me revelo con las propias palabras, porque sé que no están a la altura, nunca están a la altura. Es entonces cuando reto a tanto…





