Patricia Delgado
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Una suculenta propuesta…
Con minuciosa atención, cuidado y mimo, aquella mantelería lucía espléndida. De precioso estampado a juego con la vajilla, ofrecía un inmejorable escaparate para recibir el día con un perfecto desayuno. Una taza esperaba recibir el té predilecto de la princesa. Un plato con rico pan variado a su elección, mantequillera, azucarera y demás utensilios se…
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Cabildo, coleccionando deseos…
Hizo sonar su alarma. La misma que ponía todos los domingos. Siempre fue muy madrugador. Le daba un dulce beso a su señora, ambos sonreían. Mientras ella quedaba en casa, con sus quehaceres, él partía sin más, a su cita dominical. Una vez más llegó temprano. Pero no le importaba. Quizá era su mejor pretexto.…
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Si se trata de ti, te hago hueco Kanka
“Con el permiso de ustedes«, “querría” haceros una “confesión”: ”qué bello es vivir«. Quizá la filosofía de Juan Gómez el Kanka se presuma seductora y todos nos dejemos llevar este 15 y 16 de agosto, en este ciclo de conciertos, Doñana Music Experience, poniendo el broche final, con el festival de Karnanfest. Muchos artistas se…
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Sueño surrealista
Me colé entre tus cubiertas. Sabía que no era el lugar apropiado para ver aquel espectáculo celestial. Demasiada contaminación lumínica en el centro de una ciudad. Pero ¿y si cabía la más remota posibilidad de presenciarlas? Tengo que reconocer que todo estaba en mi contra, excepto mi obstinación. Atendiendo a las recomendaciones, mi plan se…
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Sólo le falta respirar
Un monte de claveles rojo y mansedumbre me eclipsó. Un jueves santo, una Semana Santa, en Sevilla. Un lento y sentido caminar acariciaba las callejuelas y sus entresijos, aliviando el alma con un suspiro conmovedor, sucumbiendo quizá, a ese pesar de alguna añoranza. Transmitir calma es un don, una especie de milagro de la vida.…
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Canta la abuelita, Señora Santa Ana
Pureza seguía sus pasitos desde bien cerca. De soslayo vio salir al pequeño de la Catedral Trianera, aprovechando un despiste de su madre. Los días señalaítos tocaban a su fin y quería dar un paseíto antes de que cayera la media noche, hora en la que la abuela le cantaría su nana predilecta, esa que tanto le gustaba. -¿Pero, dónde vas solito? -le dijo aquel Señor, el vecino más antiguo de Pureza, un …





