La huida
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La Huida – parte V -El proceso
En mi viaje, me enfrenté a situaciones que demandaban la parte más funcional y cognitiva de mi cuerpo, la parte que más había sufrido los malos hábitos de los últimos años, pero aún así me respondió lo suficiente como para poder arribar. Tuve que lidiar con escenarios particularmente complejos, para mí, los demás se veían…
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La Huida – parte IV – El Coliseo
El día anterior había partido de algún modo, pues la persona que yo amaba me había llamado para decirme que quería verme esa noche. Me llamó, diciéndome que me extrañaba y que me quería, yo, encerrado en mi cuarto, cuarto camaleónico, oficinita que mutaba a antro, pero de día volvía a oficina. Por algún motivo,…
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La Huida – parte III – Sin planear ni dormir
Arribé a Irlanda en el vuelo más rápido que conseguí, ya que poco planeaba —otra característica de los que no duermen—, y el vuelo, lógicamente, no fue una excepción. Mis amigos mas íntimos ya se habían instalado, todos veníamos del mismo lugar, pero ellos llevaban varios meses Allí. Eso facilitó mi viaje, ya que sin…
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La Huida – parte II – El martirio
Volviendo a mi historia, en ese entonces era difícil creer cómo podía llevar la vida que llevaba. Tomaba una serie de psicofármacos y antipsicóticos para frenar la adicción y la depresión, mientras seguía con la adicción y la depresión. El caos era lo normal, la tranquilidad la excepción. Cada momento parecía estar discutiendole al cosmos…
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La huida – parte I – La huida
Arribé a Dublín el 2 de diciembrede 1992, huyendo de mi propiomartirio. En aquel entonces, por mis pagos,no hacía más que vivir entre laoficina y el hampa. Era un chicoformado como solo en un paíslatinoamericano alguien puede serformado: clase media-media baja,aspiracional, atando con alambre(como dicen en el Río de la Plata) ysiempre con la guardia…




