Aún lo recuerdo, como olvidarlo. Intuyo que por arte de la magia más noble y no por la peor de las brujerías, viene a mi mente ese recuerdo. Recuerdo que contagia a mi alma y hace que aparezca ese sentimiento que parecía perdido, como si de un juego se tratase y anduviera escondido.
Cómo olvidarlo, fue en una terraza. Pudo ser en cualquier otro sitio, pero tuvo que ser en una terraza al aire libre con la majestuosidad del cielo estrellado como techo de nuestras miradas. Luces naturales que daban aún más brillo a tus enormes ojos dulces.
Alrededor paredes bajas y blancas, de un blanco cal que hacía resaltar tu figura tostada por el Sol. Muros que no alzaban más allá de mi cintura, sin barrotes, para no privarnos de un ápice de la libertad que allí se sentía. [Read more…] about Desde mi terraza
Parece mentira, pero existen, es una especie de animal que habla, come, bebe y …
Seis meses después de aquel momento se produjo otro, no menos curioso, que fue la visita de mi GolNorte Nervionense a tierras catalanas, donde se jugó, entre otras cosas la honra de su “ORGULLO ANDALUZ”, y casualidades de la vida, o no, allí estaba YO también, para que mi, “VAMOS MI SEVILLA”, no le faltara a esos Guardianes de Nervión que se dejaron la piel en un césped verde como dos tercios de Andalucía.
Cuando el equipo sale al césped a calentar y es recibido con esa gran pitada, ENTENDIBLE, se disparó en mí, de nuevo, el sentimiento de orgullo y por supuesto mi corazón GolNortero, ofreciendo con respeto, una sonrisa que salió de mi alma rodeada por mi bufanda sevillista, que también diré, que todo el entorno donde estuve respetó, y que agradezco desde estas líneas. Escribiéndolas, podría decir que esta sensación que se desarrolló en mi interior ROJO, ROJÍSIMO, se pareció mucho a la vivencia que me produjo cuando saltó el primer futbolista al césped blaugrana, que no fue otro que el Sr. Javier VARAS. Lo vi, dentro de la apatía que a mí personalmente me traslada, tan ajeno a la bronca que recibió, pero al mismo tiempo, como presagiando la mala noche que “OS IBA A DAR”.
He saboreado la satisfacción que se siente cuando te leen y alaban tus palabras. He experimentado el nerviosismo de los primeros escritos y el gusanillo de la espera hasta que salga publicado. Me he emocionado e ilusionado escribiendo lo que mis sentimientos me han permitido. Y ahora estoy experimentando la frustración de querer escribir y no poder…




