Mañana de espera. Tres horas de pie para poder verte. El Lorenzo en su máximo apogeo y una fila que crecía casi hasta el más allá. ¿Cuántas veces te he visto por la tele y he soñado con tocarte? Cuántas lágrimas habremos derramado por ver que uno de nosotros te levantaba…
Hoy no haré ninguna crítica, ni me extenderé en demasía, como quizás en otros post. Hoy estoy aquí para expresaros mis sentimientos hacia un hito conseguido por 25 de los nuestros comandados por el señor de la bondad. Gracias Vicente, Iker, Sergios, Álvaro, Xavis, Andrés, Carlos, Víctor, Pepe, Jesusito, Fernandos, Davids, Francesc, Pedro, Raúl, Joan, Gerard, Javier y por último gracias a mi tocayo.
Hoy, gracias a ustedes, habéis hecho posible que yo cumpla un sueño de infancia. Hoy he podido tocar, sentir, levantar, mínimamente, la Copa que nos hace Campeones del Mundo de Fútbol. Hoy ha terminado el Mundial de Sudáfrica para mí. Hasta hoy, no lo podía dar por finiquitado. No podía morirme sin tocarla y sin estar cerca de élla, y además es nuestra.
Muchísimas gracias.
Un guerrero agradecido.















