
El titulo del post es la frase que da pie a este escrito.
Imaginad la situación, doce y media de la tarde, chat del Facebook, se conecta el Filosofo: Illo!!! Mi jefe que se ha ido y me ha dejado encerrado en el laboratorio…Me siento prisionero!!
Imaginad mi carcajada al leer esto, y más cuando tras un instante me dice me ha dejado encerrado con la maleta y unas cosas aquí…esto da para un post en?
Pues aquí lo tienes…
Muchos trabajadores, los que se pueden sentir dichosos de poseer uno, se sienten mal, o históricamente nos hemos sentido esclavos de nuestros trabajos y nuestros jefes ya que la tónica general es exprimirnos al 200% para sacarnos el máximo rendimiento posible. Ahora llegan a extremos de colocarnos cámaras para ver si nos rascamos el escroto más de lo recogido en el convenio; cuando el convenio es convenientemente tenido en cuenta…
Me gustaría saber qué valor sentimental puedes tener para tu dueña para que cometa la salvajada de forrarte de un plástico trasparente, impermeable e in-transpirable.
Parece mentira pero es tan cierto como os lo estoy contando. Este post lo escribo en caliente, sentado en la «silla» del profesor que se siente enfadado por culpa de la frustración de ver a una mocosa consentida destrozar su vida y hacer perder mis nervios, semana si y semana también.
¿Pueden solamente tres palabras definir perfectamente a una persona?
Un cambio brusco se produce cuando se alcanza una estabilidad y dicho equilibrio salta por los aires.