Silencio, que se ausente el sonido de mi banda sonora personal. Silencio, que me abandone el ruido, compañero incansable en mi caminar.
Silencio quiero, silencio en cada respiración que me mantiene con vida, silencio en cada parpadeo que humedece mis ojos, silencio en cada latido de mi corazón.
¿Qué hacer cuando no te apetece nada? Difícil respuesta ya que la apatía puede incluso con la dirección del viento que se lleva las sensaciones positivas.

Nuevamente me siento delante de un papel en blanco para llenarlo de palabras; palabras que espero sean en su mayoría coherentes para que no os volváis mucho más loco de lo que ya estáis…