Noches largas tumbado en la cama, giras a un lado y a otro, te tumbas bocabajo y ya desesperado bocarriba. Sueño que no llega y que cuando lo hace cualquier insignificante ruido se convierte en el mayor de los estruendos, volviendo a entrar en ese bucle que parece infinito.
Así una y otra vez, y entre esos intervalos de tiempo, micro sueños o simples pensamientos antes de dormir. En uno de ellos surge una idea en mi cabeza, que se traslada a imágenes en la pantalla de mi imaginación.
Imágenes que me llevan a un escenario diferente cada vez, de repente salgo en una cama, soy yo, aunque no recuerdo nada de mi vida. Abro los ojos y no sé quién soy o no sé todo lo que era. He perdido mi memoria, aunque realmente solo la parte que me une sentimentalmente al mundo. No reconozco a nadie, y aunque sé sus nombres y quienes han sido en mi vida, no los siento así.




