Se levantó un día pensando que ya iba llegando la hora, que el momento se acercaba y se puso nervioso. Y aunque aún quedaba mucho, ya lo sentía tan inminente que los sudores le recorrían el cuerpo mientras se le aceleraba la respiración.
Y eso que se fue a la cama deseando que ese día llegara, era su sueño. Pero al despertar la desconfianza le fue ganando la partida e incluso dudaba si era lo que realmente quería. Simplemente no lo sabía.
Miraba atrás y se preguntaba cómo era posible, cómo había ocurrido todo. Él que nunca salió de su hogar, él que siempre se sintió feliz en su casa y nunca necesitó más allá de sus barrios, sus calles y sus gentes.
Si el post anterior fueron
¿Habrá algo que se pueda relacionar mejor con las personas y que las defina mejor que los colores?
Pues lo normal diréis muchos -¿No?- Si estás trabajando lo normal es que tengas que escribir un informe, un impreso, una nota, un correo electrónico o algo en alguna pizarra para que los pequeños lo entiendan…
Me gustaría saber qué valor sentimental puedes tener para tu dueña para que cometa la salvajada de forrarte de un plástico trasparente, impermeable e in-transpirable.