Era una mañana soleada cuando tú y yo nos encontramos. Tú estabas esperándome, yo no pensé en ti ni un sólo instante.
Mi hombría y el ir de machito no me destacaba tu presencia, pero tú siempre estuviste ahí casi desde el primer día, quizás fuera el segundo, pero siempre presente…
Anterior a nuestro primer encuentro han pasado varias batallas. El clima era desafiante en ocasiones, las tempestades se sumaban pero yo nunca eché mano de tu ayuda.
Por mi cerebro han rondado mil y una historias diferentes, muy distintos estados de ánimo. La alegría y la estabilidad del pasado se convirtieron en alegría y felicidad del presente. Penurias han pasado, recuerdos mil. Angustias, dolores de cabeza, frío por culpa de aquel resfriado innombrable al que ya hice alusión. Y tú siempre estabas ahí.

Cada día de mi vida me encuentro ante la dualidad, y entiendo que como todos; oir y escuchar.
En las ultimas calendas he vivido un caso de fake que me ha sorprendido.
El mayor servidor de descargas de internet de intercambio de archivos ha sido cerrado por el FBI.
¿Somos realmente como nos pintan? ¿Somos de verdad como piensa la gente? ¿La fama de la que nos tildan a extramuros de la ciudad es real?
Navidad, época el año en la que todo el mundo, e incluyo hasta el más fiero, se hace bueno.