Creías que todo estaba controlado y todo iba a salir bien y de repente aparecen sin avisar. No fueron invitados y sabes que no podrás con ellos. Poco a poco se irán apoderando de ti y nada habrá para detenerlos. Quizás solo la llegada del momento final acabe con ellos.
Cosquilleo, temblores y agitación. Todo tu cuerpo se encuentra diferente, no es el mismo. Andas despistado, como ausente, poseído por ellos. Pese a esta presencia extraña eres capaz de notar cosas que solo son perceptibles en esa situación, sin ella ni las pensarías, pasarían desapercibidas a tu lado.
En tu reloj imaginario no hay granos de arena que caigan, pero llegas a ver su paso, de arriba abajo. Ves los rayos de Sol e intuyes hasta el variar de su inclinación. Sintiendo como el tiempo transcurre de mil maneras diferentes al ritmo de la música del tic tac.


También ha comentado que salir cedido no tiene que ser perjudicial para Luis Alberto, ya que » significa dar luego dos pasos adelante. Él está bien, porque sabe que el Sevilla le va a facilitar su cesión para que crezca en lo deportivo. Lo que necesita es la continuidad que no ha tenido el año pasado. No podemos arriesgarnos a que entre en las directrices de un cuadro técnico que luego, por las razones que sean, no cuente lo suficiente con él”.